Nacido en Barcelona el año 1969, estudió en la Academia de la pintora MªIsabel Rosell y ya en el año 1992 realizó su primera exposición individual.
En la obra de Jordi Isern se demuestra su particular diálogo plástico con la naturaleza. Escenas de paisajes de montaña, bosques y lagos sintetizan el gusto estético de este pintor que trabaja una paleta donde predomina la gama de verdes, azules y amarillos.
Pintor plenoairista, busca captar la luz y la atmósfera que existe en un momento determinado y preciso. Por eso sus paisajes, convertidos en su punto de referencia, son el reflejo de aquello que es atmosférico y la luz es tratada como plasmación de la realidad y no como un puro efectismo.La figuración de Isern no elude de la representación de los paisajes que su innato sentido de la belleza y que la gran capacidad que tiene para relacionar colores le llevan a escoger. Dispone de una técnica bien trabajada y sabe combinar los efectos pictóricos para conseguir los efectos que busca.
Pintura de paz, basada en el hecho repetido y siempre nuevo que ofrece la Naturaleza en la cual vivimos inmersos. La idealización patente en sus paisajes nunca deja de estar conectada a la realidad existentes y es como un Paraíso que podemos tocar y visitar si sabemos aprovechar nuestras capacidades cognoscitivas de la misma manera como lo hace este artista.
La crítica le considera un artista de inquietud creativa, vital y audaz. Su pincelada es precisa y creativa, de sentimiento poético y alma sensible. El trabajo constante, el análisis de su propia obra, la autoexigencia y el estudio de los grandes maestros, es el camino que sigue para conseguir su objetivo
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